domingo, 20 de abril de 2014

ACEITE DE OLIVA Y ZUMO DE LIMON PARA LAS PESTAÑAS

Las pestañas son "las olvidadas" por muchas de nosotras en el cuidado facial diario. Dedicamos horas a nutrir la cara, cuello y escote, y nos olvidamos de ellas, como si se mantuvieran espesas y largas (por lo menos en mi caso) como cuando éramos jóvenes. Además del castigo que le damos diariamente aplicándonos el rimel, y dejándolo todo el día.
   
Pues os digo que no os preocupéis. He encontrado un remedio natural, para que tengamos pestañas largas y espesas para rato. Se tratra de una mezcla simple, natural y económica. Pero os aconsejo que lo apliqueis con mucho cuidado y poca cantidad. Es una mezcla de 4 a 1 de aceite de oliva y zumo de limón. Es decir 4 partes de aceite por una de limón. Lo preparais vosotras mismas en casa, se pone en un frasco y se aplica en las pestañas y el nacimiento de las mismas dos veces al día. Se deja en las pestañas unos 20 minutos, con cuidado que no entre dentro del ojo y luego hay que retirarlo con abundante agua fría y se seca sin frotar.


El preparado del frasco se puede guardar hasta 3 días en la nevera. Y no olvidéis que si os pasáis en la cantidad del preparado, lo podéis utilizar para la ensalada.
 

lunes, 10 de febrero de 2014

Y AHORA..... VIENE CUPIDO

Acabamos de terminar con las navidades, y ya nos está pisando los talones San Valentine. Ya nos hemos dicho todo lo que nos queríamos y hemos intercambiado regalos, y un mes después lo tenemos que volver a hacer, y pobre del que no tenga pareja o no le hayan regalado nada. Si no tienes pareja, te dicen que cuando vas a sentar la cabeza,  buscar una pareja y formar una familia, esto si eres chico.... Y si eres chica, te miran con pena diciendo: "pobrecita...tiene mala suerte con los hombres", y te hacen sentir como un patito feo al que nadie quiere y que se morirá sola en casa rodeada de gatos, que te comerán cuando te mueras porque nadie se enterará que has muerto. Cuando en realidad, tienes una vida completa con trabajo, amigos y cachondeo....mucho cachondeo, pero no está bien visto todavía y peor aún decirlo. Primero te obligan a tener novio, luego a que te cases, tener hijos...y cuando te has dado cuenta estás viviendo la vida que todos "los que te quieren" creen que necesitas para ser feliz. A veces sale bien, otras sale mal, y muchas otras se sobrelleva con mucha voluntad y poco amor.

Hablando de amor y de San Valentine, que es de lo que trata este artículo, hay un leyenda que cuenta que San Valentine era un sacerdote del siglo III del Imperio Romano, cuando gobernaba el Emperador Claudio II, quien decidió prohibir la celebración de matrimonios para los jóvenes, porque en su opinión los solteros sin familia eran mejores soldados, ya que tenían menos ataduras.
El sacerdote consideró que el decreto era injusto y desafió al emperador. Celebraba en secreto matrimonios para jóvenes enamorados (de ahí se ha popularizado que San Valentín sea el patrón de los enamorados). El emperador Claudio se enteró y como San Valentín gozaba de un gran prestigio en Roma, el emperador lo llamó a Palacio.
Aunque en un principio Claudio II mostró interés, el ejército y el Gobernador de Roma, llamado Calpurnio, le persuadieron para quitárselo de la cabeza.
El emperador Claudio dio entonces orden de que encarcelasen a Valentín. Entonces, el oficial Asterius, encargado de encarcelarle, quiso ridiculizar y poner a prueba a Valentín. Le retó a que devolviese la vista a una hija suya, llamada Julia, que nació ciega. Valentín aceptó y en nombre del Señor, le devolvió la vista.
Este hecho convulsionó a Asterius y su familia, quienes se convirtieron al cristianismo. De todas formas, Valentín siguió preso y el débil emperador Claudio finalmente ordenó que lo martirizaran y ejecutaran el 14 de febrero del año 270. La joven Julia, agradecida al santo, plantó un almendro de flores rosadas junto a su tumba. De ahí que el almendro sea símbolo de amor y amistad duraderos.

Así que ya que sabemos que San Valentine no lo ha creado el Corte Inglés, y que realmente existió, podemos celebrar y disfrutar de ese día y de todos los días del año, porque el amor no es un día ni unas fiestas, ni un regalo, ni una cena; son esos momentos, miradas, sensaciones, complicidad, cariño, sexo, peleas, reconciliaciones, silencios cómodos, reacciones químicas, respeto y entrega a otra persona que tú has elegido para tener a tu lado. 
Me encaaaaanta el amor !!!



viernes, 24 de enero de 2014

LAS GATAS CAREY ( Y MI MINI?? )

Todos mis amigos saben que soy una amante incondicional de los felinos hasta tal punto que si me tuviera que reencarnar en un animal sería sin duda alguna, un leopardo, una pantera, un león, un tigre o un gato. 
Realmente me encantan los animales. He tenido tortugas, pollitos de colores, esos que todos teníamos de pequeños y que morían a la semana, no sé si era por el tinte que les ponían, que seguramente era tóxico, o porque los apretábamos tanto que al final los asfixiábamos, o como hacía mi hermano que los metía en el water y tiraba de la cadena. También tuve varios hamsters, el pobrecito hamster que no paraba de dar vueltas en una ruedecita metálica pensando que podía escapar de la jaula, y que por último se escapaba y nos daba pánico porque era un roedor cualquiera dentro de la casa.
Lo de los perros ha sido una historía más larga. En casa hemos tenido varios y hemos llorado durante mucho tiempo la pérdida de cada uno de ellos, bien porque los robaban, o los pillaba un coche, o los envenenaban, como el caso del dálmata, o la lesmaniosis en el caso de Boss, el rottweiller.
Pero el verdadero "amor" llegó cuando nació mi gata carey. Se llama Brandy y nació en mi casa por pura casualidad. Su madre era una gata callejera blanca y gris que me adoptó como alimentadora y cuidadora de sus crías. Era amable conmigo y nunca me agredió, pero ella tenía claro que yo no era su dueña, sino que estaba ahí para cuidarle a sus gatitos y alimentarlos cuando ella estaba de cacería o de fiesta gatuna. Pero Brandy si me adoptó como su dueña. 
Yo no estaba acostumbrada a tener gatos, ya que era el primer contacto que tenía con ellos. Siempre había oído que los gatos no quieren a su dueño tanto como los perros y que no obedecen, e incluso que no tienen dueño. Pero ella no es así; no tiene nada que ver con el resto de los gatos que luego he ido tratando. Se comporta como un perro: conoce el ruido de mi coche, acude a mi silbido cuando esta en la calle (sale de cacería a diario, porque asi se lo enseño su madre), te mira como si entendiera o le interesara lo que le dices y lo más curioso: pasea por la calle a mi lado como haría un perro... Sin correa!!. Siempre te enseña algo nuevo de su maravillosa personalidad. Su nueva afición es ver la tele, sobre todo documentales o pelis donde aparezcan animales....es una paaaasada!
Brandy
Bueno, no voy a seguir habando de mi gata porque no quiero resultar pesada, así que os voy a hablar de su raza. Es la raza carey o gatas tricolor. Ese manto tricolor (blanco, negro y marrón rojizo) es característico de las hembras, y tiene que ver con la genética. Se debe a un gen que sólo aparece en el cromosoma X, y es el gen O, este gen se tiene que dar por duplicado para poseer el manto tricolor. Por tanto al ser los machos XY no se puede dar esa duplicidad de cromosomas. Sólo hay una excepción en aquellos machos que sufren el sídrome de Klinefelter, caracterizado porque poseen tres cromosomas en vez de dos, es decir XXY, pero tendrían que portar el gen O en los dos cromosomas X para ser tricolor y siempre son machos estériles.
Las gatas carey son, sin duda, una de las manifestaciones felinas más extraordinarias que nos podemos encontrar.  Aunque no se trata de una raza propiamente dicha, sino de un patrón de color que puede ser encontrado en varias razas de gatos, se trata de un animal que nunca deja indiferente a quien tiene la oportunidad de verlas de cerca.
Se dice que las gatas carey son símbolos de buena suerte. Según la cultura celta tener una gata tricolor en casa trae fortuna al hogar, y los marineros japoneses tenían como premisa obligatoria el llevar gatas carey en sus barcos como protección contra los malos espíritus y las tormentas. En Estados Unidos son conocidas como las gatas del dinero.  Si a ello sumamos  la singularidad de su color, que es única e irrepetible, nos encontramos con una de las manifestaciones felinas más deseables que podemos encontrar.
Estos animales tan diferentes y enigmáticos, con propiedades casi mágicas, no podían prescindir de una hermosa leyenda que explique su presencia entre nosotros:
Cuenta esta leyenda, que hace ya varios siglos, el sol, cansado de observar anónimo el trascurrir de la vida en la tierra quiso participar de ella. Para ello pidió ayuda a la luna, quien debía cubrir su ausencia con el fin de que los humanos no se percatasen de que el astro rey no estaba en su lugar.  Así fue como un caluroso día de junio la luna cubrió lentamente al sol y fue poco a poco instaurando la oscuridad en la tierra, lo que le dio oportunidad al sol de ausentarse y hacer realidad su sueño de ser corpóreo. Para cumplir su deseo y pasar desapercibido entre los mortales, el sol eligió al ser más perfecto, ágil y discreto de la tierra, una gata negra.
La luna, cansada de cubrir las espaldas al sol, se retiró del cielo, lo que obligó al sol a salir corriendo del cuerpo de la gata para evitar ser descubierto. Fue tan rápida su huida, que dejó tras de sí algunos rayos solares, que cubrieron el manto de la gata negra de cientos de toques dorados. A partir de ese mágico momento toda la descendencia que nació de aquella gata llevaba en su manto los rayos solares que el sol olvidó en su madre, otorgando a su cuerpo miles de tonalidades anaranjadas y doradas propias de los rayos del sol.
Una hermosa leyenda, digna de estos animales mágicos, pero que no se corresponde con la realidad, ya que estas hijas del sol son huérfanas del cariño humano. Las protectoras de animales tienen dificultad para encontrar hogares para esta raza. El porqué no lo entiendo, ya que las gatas carey además de tener un carácter maravilloso, tienen un atractivo físico inimitable y único. Y debemos saber que si una de ellas nos elige, la fortuna y felicidad entrarán en nuestra casa.
Y como solemos decir: no sabemos si es verdad, pero por si acaso......... 



lunes, 9 de diciembre de 2013

ENVY

¿Qué es la envidia? es un sentimiento o estado mental en el cual existe dolor o desdicha por no poseer uno mismo lo que tiene el otro, ya sea en bienes materiales, o cualidades personales. Además del deseo de que el otro deje de tenerlo.
En términos psicológicos la envidia ha sido definida de la siguiente manera:
"Cuando una persona se obsesiona y deja de vivir por estar pendiente de la vida de otro, o en este caso de la vida de su adversario, de su entorno, y entre otras cosas siente ansiedad por cada uno de sus triunfos. (Dr. Saúl F. Salischiker, Médico Psiquiatra y Psicoterapeuta). Es uno de los sentimientos más mezquinos y negados de todas las emociones que habitualmente sentimos los seres humanos, y el que más nos avergüenza. Será porque como decía Napoleón, "la envidia es una declaración de inferioridad".
Se le suele atribuir el color amarillo, ya que se dice que afecta al hígado. Así que los envidiosos deben cuidar este órgano, ya que lo castigan con sus própios sentimientos. 
Francisco de Quevedo, decía: "la envidia va tan flaca y amarilla porque muerde pero no come"
Según la Iglesia Católica, es considerado como un pecado capital, no sólo por la magnitud del pecado sino porque da origen a otros pecados o vicios y rompe con el amor al prójimo.
En el siglo VI, el papa romano San Gregorio Magno, confeccionó la lista de los 7 pecados capitales: Lujuria, Pereza, Gula, Ira, Envidia, Avaricia y Soberbia. Todos recordamos la película protagonizada por Brad Pit "Seven", en la que el protagonista se creía el "justiciero" de las personas que cometían alguno de esos pecados.
Como la envidia, la avaricia se caracteriza por un deseo insaciable de poseer. Sin embargo, entre ellos hay una gran diferencia: la avaricia está más asociada con bienes materiales, mientras que la envidia desea algo que otro tiene, pero además se alegra con el mal ajeno.
La admiración también se le parece basante, pero a diferencia de la envidia, es estimulante en vez de dolorosa. 

El envidioso es una persona con una baja percepción de su valía, a pesar de ser egocéntrico y narcisista en la mayoría de los casos. Pero el peor castigo desde mi punto de vista que tiene el envidioso es tener que vivir consigo mismo. El envidiado, sólo tiene que aguantar sus críticas destructivas mientras está en su compañía ya que son muy dados a intentar quitar las ilusiones de su víctima, pero tan pronto como desaparece vuelve a ser feliz, vive y disfruta su vida, mientras que el envidioso no descansa, es un trabajo de 24 horas sin vacaciones.

Hay una fábula que me contaron hace algún tiempo y que creo resume en pocas lineas los sentimientos viscerales de la envidia. Se trata de la fábula de LA SERPIENTE Y LA LUCIERNAGA:

Cuenta la leyenda, que una vez, una serpiente empezó a perseguir a una Luciérnaga; ésta huía rápido de la feroz depredadora, pero la serpiente no pensaba desistir.
Huyó un día y ella no desistía, dos días y nada.
Al tercer día, la Luciérnaga paró y fingiéndose exhausta, dijo a la serpiente:
 

- Espera, me rindo, pero antes de atraparme permíteme hacerte unas preguntas. 
-No acostumbro dar éste precedente a nadie, pero como te pienso devorar, puedes preguntarme (respondió la serpiente) 
 -¿Pertenezco a tu cadena alimenticia?
- No.
- ¿Te hice algún mal?
- No.
- Entonces, ¿Por qué quieres acabar conmigo?
- Porque no soporto verte brillar.


Y, a todo esto yo me pregunto: ¿existe la envidia sana?

Si la envidia implicara sólo el deseo de poseer lo que tiene el otro, no sería necesariamente mala, podría ser hasta un mecanismo de superación o maduración  personal. Hasta hay quién habla de envidia buena o positiva, lo que para mi es un gran error léxico, ya que nuestro extenso vocabulario posee palabras como "admiración" ( muy usada para los famosos y no para los amigos cercanos), "identificación" e incluso "imitación".
La gente suele decir: "te tengo envidia, pero..... envidia sana". He buscado la definición de envidia sana y no he conseguido encontrar nada. No hay definición de este término, por eso me pregunto: ¿será una frase creada por los envidiosos?. ¿Pensais que envidia es envida, al igual que alegría es alegría (o cualquier otro sentimiento) y tratamos de suavizarlo por ser un sentimiento mezquino, además de ser el "deporte nacional"?

"Quien no es envidiado, no es digno de serlo" (Esquilo de Eleusis 525-456 AC)